sgss sistema general de seguridad social
Cuando en 1945, se fundó la caja nacional de previsión (CAJANAL) y 1946 el, entonces llamado, Instituto Colombiano de Seguros Sociales basándose en el marco conceptual de la ley del seguro social obligatorio, emitida en Alemania hacia 1883, la conformación de la población laboralmente activa en el país estaba conformada, casi en su totalidad, por hombres.
El sistema de pensiones en Colombia, y en América Latina, depende de la conformación de géneros y las características del mercado laboral. Aún en pleno siglo 21 en el país vivimos un carácter informal en las relaciones, esta informalidad afecta más a las mujeres que a los hombres. Para ser más oscuro el sistema, la cobertura y el tipo de pensiones a que tienen acceso, hombre y mujeres es diferente. Las mujeres, generalmente, devengan un sueldo más bajo, estadísticamente se ve una mayor tasa de desempleo, históricamente, han cotizado un número de años significativamente menor y, finalmente, tienen una mayor esperanza de vida.
Lo anterior tiene como consecuencia que la proporción de mujeres que pueden llegar a disfrutar de los beneficios de una pensión de jubilación sea menos a la de los hombres. Adicionalmente, por la informalidad del trabajo en Colombia, la gran mayoría de las mujeres, al igual que muchos trabajadores, hacen parte de un grupo, cada vez mayor, de colombianos que nunca podrán reunir todas las condiciones exigidas, por la Ley 100 y todos sus decretos reglamentarios, para ser beneficiarios de una justa pensión. Desde 1993, la mencionada ley 100, se crean las AFP´s, Administradoras de Fondos de Pensiones, y con ellos una modalidad de pensión poco equitativa, especialmente para las mujeres, toda vez que que su base es una simple fórmula matemática, dividir el monto ahorrado entre los años de expectativa de vida. El primero, en algunos casos, considerablemente bajo y la segunda significativamente más alta.
En cuanto a la diferencias de géneros, la Ley 100 sólo establece que la edad de pensión por vejez es diferente para mujeres y hombres (55 y 60 años respectivamente). Claro esto era en 2003, ahora y gracias al Gobierno del Dr. Álvaro Uribe Vélez, sin requerirse de una reforma pensional, que aprobó la ley 797 de 2003 con la que se aumenta la edad, a partir de 2014 es de 57 años para las mujeres y 65 años para los hombres (Art. 9 numeral 1, que reforma el Art. 33 de la ley 100,), las semanas de cotización (Art. 9 numeral 2, que reforma el Art. 33 de la ley 100,) se incrementan en 50 a partir del 1 de Enero de 2005 y A partir del 1° de enero del año 2005 y a partir del 1°de enero de 2006 se incrementará en 25 cada año hasta llegar a 1.300 semanas en el año 2015, lo que es un incremento total de 300 semanas o 6 años, si se toma cada año como de 50 semanas. Y si el aumento en edad y tiempo fuera poco, la misma ley 797 en el Artículo 20 dice literalmente” A partir del 1° de enero del año 2004 la cotización se incrementará en un uno por ciento (1%) sobre el ingreso base de cotización. Adicionalmente, a partir del 1° de enero del año 2005 la cotización se incrementará en medio por ciento (0.5%) y otro medio punto (0.5%) en el año 2006. A partir del 1° de enero del año 2008, el Gobierno Nacional podrá incrementar en un (1%) punto adicional la cotización por una sola vez, siempre y cuando el crecimiento del producto interno bruto sea igual o superior al 4% en promedio durante los dos (2) años anteriores.”
Las marcadas diferencias que se presentan en Colombia en cuanto a características, demográficas, salariales etc., nunca han sido tenidas en cuenta, por los legisladores, al pensar en reformas pensionales. Esto demuestra claramente que históricamente la legislación Colombiana se enfoca en un tipo de mujer, que es un grupo minoritario según estudios realizados. Este grupo lo conformas mujeres que laboran en el sector formal, inician su vida laboral a temprana edad, si tienen hijos pueden dar solución adecuada al cuidado de estos, y está activa laboralmente durante un mínimo de 20 años. Adicional a la anterior situación se debe tener en cuenta el costo económico, y como afecta a los fondos de pensiones en sus inversiones, del conflicto armado que vive Colombia, la fuga de capitales, la corrupción, entre otras situaciones.
Colombia tiene a la fecha uno de los déficit pensionales más altos de Latinoamérica, no es un secreto que NO HAY recursos para responder o respaldar por la enorme carga pensional, tampoco se puede negar que este tema es uno de los que más atención demanda pues su impacto macroeconómico es grande. Se estima que el déficit pensional alcanza hoy una cifra cercana al 150% del PIB (Producto Interno Bruto) sino es mayor.
Los fondos de pensiones están facultados, por la ley 100, para invertir en el mercado bursátil una cantidad establecida en porcentaje de sus recursos, de nuestros recursos. Esto sería de gran benéfico para los cotizantes al sistema de pensiones sino es porque, la misma ley, faculta a los fondos a descontar de las cuentas pensionales, eso sí equitativamente, las pérdidas que por malas inversiones o por la lógica fluctuación del mercado tengan.
Sera entonces que la GRAN solución para los problemas pensionales en Colombia radica en aumentar la cotización, aumentar la edad y el tiempo?
Sera que nuestros legisladores y gobernantes, que en muchos casos legislan en beneficio propio, se darán cuenta de lo injusto que es que personas con edades superiores a 45 años que hoy no encuentran trabajo, porque en este país a diferencia de las grandes economías del mundo la edad no es sinónimo de experiencia sino de inutilidad, pero tienen en “su cuenta pensional” una
cantidad X de dinero se ven obligados por la ley a esperar tener la edad requerida, Art. 66 Ley 100, para presentar y espera le sean aprobada la devolución de saldos?.
Sera que es justo que nuestra mujer colombiana, en su gran mayoría, con trabajos de bajos salarios, con la responsabilidad de la educación de sus hijos, con una jornada laboral que en muchos casos es muy superior a la establecida en el código sustantivo de trabajo, que se ve sometida a presiones sociales, sexuales, culturales y étnicas, tiene que “cotizar” por más años para poder tener derecho a SOÑAR con una pensión? Que no nos digamos mentiras en el 65%, o más de los casos, solo alcanza a ser de un salario mínimo legal mensual.
Sera que la solución de nuestros gobernantes, al final del día, es buscar todos los mecanismos legales para que más colombianos coticen pero menos se pensionen.
Sera que estamos sometidos a que el derecho fundamental, consagrado en el Art. 48 de la constitución, adicionado por el acto legislativo 01 de 2005 y en el Art. 13., continúe, como tantos otros, siendo vulnerado por el estado y por los grandes emporios económicos dueños, en su gran mayoría, de los fondos de pensiones?

Escrito por:  EDUARDO MEJÍA JARAMILLO